Noticia - 12 de febrero de 2010



EL SALVADOR - ALTERNATIVA EL SALVADOR
Alternativa de posible solución para El Salvador

Sin duda alguna, todos los salvadoreños estamos conscientes de la problemática que tenemos en estos instantes, la cual ha sido producto de una serie de causas estrictamente de tipo estructural que sufrió nuestra sociedad a lo largo de la historia.

Para ser sincero, el principal problema que ha dado origen a la acumulación de otros problemas casi irreversibles, tales como la delincuencia en sus diferentes facetas y la casi totalidad de pérdida de credibilidad en las instituciones públicas y privadas, es la deficiente educación y salud que ha sufrido la gente a lo largo de tantos años, los cuales nunca se han tratado en serio debido a factores de interés político, ideológico, partidario y de tipo empresarial desenfrenado o de índole mercantilista.

Es muy cierto que los gobiernos que tuvimos antes del 1 de junio de 2009 siempre se caracterizaron por pregonar a toda voz la democracia y la libertad, a lo que la población con facilidad se enganchaba en aquellos momentos de la década de los años 60, lo que permitía que se tragara esas falsas promesas a cambio de los tamales y algunos colones que regalaban en las campañas, aún sabiendo que después serían cinco años de sufrimiento, y así sucesivamente, hasta que el pueblo dijo un "basta ya".

Primeramente, esos enganches pasaban por el miedo que infundía el aparato represor del estado y segundo, por el excesivo analfabetismo de la población de la época, que rondaba casi los 2 millones de personas y por el modelo puro del capitalismo de ese entonces, caracterizado principalmente por la sobreexplotación de los campesinos y obreros por parte de los dueños de los medios de producción en esos momentos.

También es cierto que en esa época, a pesar de esa sobreexplotación que ejercía la oligarquía de la época, se empezó a perder el miedo y la situación empezó a dar signos de resistencia, principalmente por el apoyo que brindó la clase intelectual de la época que ayudó a concientizar a la clase obrera y campesina, apoyada por supuesto por muchos movimientos organizados durante el final de la década de los años 70.

Después sucedió como todos sabemos la guerra de 12 años que nos desangró a todos, se firmó el cese de hostilidades el 16 de enero de 1992, con muchas deudas que saldar pero se dio el paso.

Por lo tanto no es correcto que al presidente de esa época le llamaran el presidente de la paz, ya que realmente, lo que fue cierto es que fungía como presidente de la república.

Ahora, que contamos con un presidente diferente a partir del 1 de junio de 2009, es decir, el gobernante que trata de unir e incluir a los diferentes sectores sociales para poder crecer y seguir conquistando muchas aspiraciones políticas, económicas y sociales, es necesario que el pueblo en su conjunto debe tenderle la mano, empujando fuertemente este proyecto de nación.

Lo que ha pasado con el descalabro en el partido de la derecha, ya no nos debe preocupar, por motivos de que el proyecto de la gestión de Mauricio Funes y Sánchez Cerén, debe continuar tal y como se diseñó, es decir, pensando en El Salvador.

Ahora, que ya no existe una derecha constructiva, pero si dañina y mal intencionada, tal como lo demuestra el surgimiento de partidos políticos como PP, GANA y otros, es necesario que nuestros gobernantes, no decaigan y sigan construyendo el proyecto de nación que han iniciado, es decir, consolidar la real democracia, la verdadera libertad y la eliminación de la injusticia social.

Tanto que se ha estado hablando últimamente sobre el polémico artículo 248 de nuestra constitución donde trata de la forma de gobierno, territorio y alternabilidad del poder, en lugar de hablar de eso deberían pensar en catapultar todos juntos a nuestro país.

Así es que no creo que la constitución de El Salvador que data desde 1983, no deba ser reformada, si todo en este planeta es cambiante. Desde que entró en vigencia, ya se sabía que estaba hecha a la medida de las distintas fuerzas políticas de la derecha y poder económico que controlaba el poder ejecutivo en esa época, por lo que tal carta magna solo ayudó a cierto sector de la oligarquía guanaca.

Por tanto, cuando por primera vez se cuenta con un estadista, la confianza que genera es de una seguridad en todos los órdenes: político, social, económico que se manifiesta principalmente en la coordinación que mantiene, no solo con su gabinete de gobierno, sino también con el resto de la sociedad y demás instituciones.

En estos precisos momentos en que nuestro mandatario trata de gobernar en beneficio de la sociedad entera, todas las demás instituciones del estado y diferentes fuerzas sociales, empresariado nacional y grandes corporaciones internacionales, partidos políticos, universidades, intelectuales, iglesia cristiana y evangélica, deberán aprovechar la oportunidad de luchar hombro a hombro, a fin de rescatar lo más preciado en cualquier sociedad que es la libertad económica y no libertinaje económico, justicia social generalizada y no la justicia parcializada; por último, pensar en la salud, educación, cultura ambiental y ecológica para todos los salvadoreños.

Deseo resaltar públicamente la labor política que realiza el partido FMLN a través de las bases y su cúpula partidaria, por esa madurez con la que coordina la labor legislativa con el resto de fracciones políticas y con el gobierno de la república, donde se pone de manifiesto que no buscan estorbar la labor ejecutiva, tal como hacían los parlamentarios del partido ARENA en los gobiernos anteriores.

Tal como lo manifestó Roberto Lorenzana, Vicepresidente de la Asamblea Legislativa, durante una entrevista en el canal 21, fue prudente al afirmar que el presidente Mauricio Funes tiene su propio estilo de gobernar, al cual hay que respetarlo, porque lo que se está haciendo es lo que se prometió en la plataforma de gobierno, y lo que hay que hacer es tener una mejor comunicación y entendimiento analítico para trabajar las iniciativas de ley en beneficio de las mayorías.

También dijo algo que es de elogiar, y es que entre el ejecutivo y el partido, podrán haber diferencias de enfoque, pero que en el fondo lo que se busca es ir construyendo las bases para que nuestro país sea rescatado de tanta irresponsabilidad de otros mandatarios que hicieron lo que les vino en gana con su pueblo, y que todavía ninguno está preso, como es el caso de Perú, Costa Rica, Guatemala, etc.

Yo estoy seguro que este ejercicio cívico que llevó a Mauricio Funes y Sánchez Cerén a manejar el aparato del estado, no caerá en saco roto en los habitantes de este sufrido país, sino, que la misma acción del presidente, demuestra claramente que los fantasmas del miedo y terror del comunismo, marxismo y socialismo que nos infundieron desde la década de los años 60 fue una falsedad, y solo sirvió de argumento a la oligarquía para manejar a su antojo al electorado.

Por tanto, para finalizar deseo hacer un ferviente llamado a todos los políticos, fuerzas empresariales y resto de la población a poner todo el empeño para sacar adelante a nuestro pueblo, y confiar plenamente en el presidente para que en los siguientes períodos electorales este proyecto se vaya consolidando plenamente. (COLATINO/José Arturo Benitez Reyes)