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EL
SALVADOR - ALTERNATIVA EL SALVADOR
Alternativa de posible solución para El Salvador
Sin
duda alguna, todos los salvadoreños estamos conscientes
de la problemática que tenemos en estos instantes,
la cual ha sido producto de una serie de causas estrictamente
de tipo estructural que sufrió nuestra sociedad
a lo largo de la historia.
Para
ser sincero, el principal problema que ha dado origen
a la acumulación de otros problemas casi irreversibles,
tales como la delincuencia en sus diferentes facetas y
la casi totalidad de pérdida de credibilidad en
las instituciones públicas y privadas, es la deficiente
educación y salud que ha sufrido la gente a lo
largo de tantos años, los cuales nunca se han tratado
en serio debido a factores de interés político,
ideológico, partidario y de tipo empresarial desenfrenado
o de índole mercantilista.
Es
muy cierto que los gobiernos que tuvimos antes del 1 de
junio de 2009 siempre se caracterizaron por pregonar a
toda voz la democracia y la libertad, a lo que la población
con facilidad se enganchaba en aquellos momentos de la
década de los años 60, lo que permitía
que se tragara esas falsas promesas a cambio de los tamales
y algunos colones que regalaban en las campañas,
aún sabiendo que después serían cinco
años de sufrimiento, y así sucesivamente,
hasta que el pueblo dijo un "basta ya".
Primeramente,
esos enganches pasaban por el miedo que infundía
el aparato represor del estado y segundo, por el excesivo
analfabetismo de la población de la época,
que rondaba casi los 2 millones de personas y por el modelo
puro del capitalismo de ese entonces, caracterizado principalmente
por la sobreexplotación de los campesinos y obreros
por parte de los dueños de los medios de producción
en esos momentos.
También
es cierto que en esa época, a pesar de esa sobreexplotación
que ejercía la oligarquía de la época,
se empezó a perder el miedo y la situación
empezó a dar signos de resistencia, principalmente
por el apoyo que brindó la clase intelectual de
la época que ayudó a concientizar a la clase
obrera y campesina, apoyada por supuesto por muchos movimientos
organizados durante el final de la década de los
años 70.
Después
sucedió como todos sabemos la guerra de 12 años
que nos desangró a todos, se firmó el cese
de hostilidades el 16 de enero de 1992, con muchas deudas
que saldar pero se dio el paso.
Por
lo tanto no es correcto que al presidente de esa época
le llamaran el presidente de la paz, ya que realmente,
lo que fue cierto es que fungía como presidente
de la república.
Ahora,
que contamos con un presidente diferente a partir del
1 de junio de 2009, es decir, el gobernante que trata
de unir e incluir a los diferentes sectores sociales para
poder crecer y seguir conquistando muchas aspiraciones
políticas, económicas y sociales, es necesario
que el pueblo en su conjunto debe tenderle la mano, empujando
fuertemente este proyecto de nación.
Lo
que ha pasado con el descalabro en el partido de la derecha,
ya no nos debe preocupar, por motivos de que el proyecto
de la gestión de Mauricio Funes y Sánchez
Cerén, debe continuar tal y como se diseñó,
es decir, pensando en El Salvador.
Ahora,
que ya no existe una derecha constructiva, pero si dañina
y mal intencionada, tal como lo demuestra el surgimiento
de partidos políticos como PP, GANA y otros, es
necesario que nuestros gobernantes, no decaigan y sigan
construyendo el proyecto de nación que han iniciado,
es decir, consolidar la real democracia, la verdadera
libertad y la eliminación de la injusticia social.
Tanto
que se ha estado hablando últimamente sobre el
polémico artículo 248 de nuestra constitución
donde trata de la forma de gobierno, territorio y alternabilidad
del poder, en lugar de hablar de eso deberían pensar
en catapultar todos juntos a nuestro país.
Así
es que no creo que la constitución de El Salvador
que data desde 1983, no deba ser reformada, si todo en
este planeta es cambiante. Desde que entró en vigencia,
ya se sabía que estaba hecha a la medida de las
distintas fuerzas políticas de la derecha y poder
económico que controlaba el poder ejecutivo en
esa época, por lo que tal carta magna solo ayudó
a cierto sector de la oligarquía guanaca.
Por
tanto, cuando por primera vez se cuenta con un estadista,
la confianza que genera es de una seguridad en todos los
órdenes: político, social, económico
que se manifiesta principalmente en la coordinación
que mantiene, no solo con su gabinete de gobierno, sino
también con el resto de la sociedad y demás
instituciones.
En
estos precisos momentos en que nuestro mandatario trata
de gobernar en beneficio de la sociedad entera, todas
las demás instituciones del estado y diferentes
fuerzas sociales, empresariado nacional y grandes corporaciones
internacionales, partidos políticos, universidades,
intelectuales, iglesia cristiana y evangélica,
deberán aprovechar la oportunidad de luchar hombro
a hombro, a fin de rescatar lo más preciado en
cualquier sociedad que es la libertad económica
y no libertinaje económico, justicia social generalizada
y no la justicia parcializada; por último, pensar
en la salud, educación, cultura ambiental y ecológica
para todos los salvadoreños.
Deseo
resaltar públicamente la labor política
que realiza el partido FMLN a través de las bases
y su cúpula partidaria, por esa madurez con la
que coordina la labor legislativa con el resto de fracciones
políticas y con el gobierno de la república,
donde se pone de manifiesto que no buscan estorbar la
labor ejecutiva, tal como hacían los parlamentarios
del partido ARENA en los gobiernos anteriores.
Tal
como lo manifestó Roberto Lorenzana, Vicepresidente
de la Asamblea Legislativa, durante una entrevista en
el canal 21, fue prudente al afirmar que el presidente
Mauricio Funes tiene su propio estilo de gobernar, al
cual hay que respetarlo, porque lo que se está
haciendo es lo que se prometió en la plataforma
de gobierno, y lo que hay que hacer es tener una mejor
comunicación y entendimiento analítico para
trabajar las iniciativas de ley en beneficio de las mayorías.
También
dijo algo que es de elogiar, y es que entre el ejecutivo
y el partido, podrán haber diferencias de enfoque,
pero que en el fondo lo que se busca es ir construyendo
las bases para que nuestro país sea rescatado de
tanta irresponsabilidad de otros mandatarios que hicieron
lo que les vino en gana con su pueblo, y que todavía
ninguno está preso, como es el caso de Perú,
Costa Rica, Guatemala, etc.
Yo
estoy seguro que este ejercicio cívico que llevó
a Mauricio Funes y Sánchez Cerén a manejar
el aparato del estado, no caerá en saco roto en
los habitantes de este sufrido país, sino, que
la misma acción del presidente, demuestra claramente
que los fantasmas del miedo y terror del comunismo, marxismo
y socialismo que nos infundieron desde la década
de los años 60 fue una falsedad, y solo sirvió
de argumento a la oligarquía para manejar a su
antojo al electorado.
Por
tanto, para finalizar deseo hacer un ferviente llamado
a todos los políticos, fuerzas empresariales y
resto de la población a poner todo el empeño
para sacar adelante a nuestro pueblo, y confiar plenamente
en el presidente para que en los siguientes períodos
electorales este proyecto se vaya consolidando plenamente.
(COLATINO/José Arturo Benitez Reyes)
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