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EL
SALVADOR - TORMENTA AGATHA
La
temporada de lluvias en Centroamérica va de Mayo
a Noviembre. Este año hemos comenzado dicha estación
con malas noticias, la tormenta tropical Agatha ha pegado
con furia a Guatemala, El Salvador y Honduras; desde el
jueves comenzaron las lluvias, pero, fue sobre todo, viernes
por la noche, sábado (día y noche) y domingo
por la mañana que la tormenta azotó con
fuerza. Ahora, llevamos 24 hora sin lluvias y es hora
de comenzar a evaluar los daños, de llevar alivio
a quienes han llevado la peor parte y de reconstruir.
En
El Salvador se contabilizan 9 muertos, 2 desaparecido
y 3 lesionados; cerca 9 mil personas evacuadas y en albergues,
188 deslizamientos de tierra, 41 inundaciones, dos puentes
colapsados
(entre ellos uno de los que une al país con Guatemala),
97 casas dañadas y 11 destruidas. La situación
no ha sido tan dramática como la que vivimos en
Noviembre del año pasado, pero, la preocupación,
por el nivel de vulnerabilidad que vivimos, es grande
y nos obliga a pensar en la preparación que las
comunidades deben de tener para gestionar el riesgo y
la vulnerabilidad.
La
peor parte se la ha llevado Guatemala con casi un centenar
de muertos y, por añadidura, con la erupción
del volcán Pacaya.
Las
comunidades que se coordinan con FUNDAHMER no han sido
de las más afectadas; solamente, en la comunidad
de Las Mesas, la correntada se llevó un pequeño
puente peatonal, justo el que el año pasado había
dejado en pié el huracán Ida, ahora se lo
llevó Agatha. El que destruyó Ida lo acabamos
de finalizar, está construido a mayor altura y
en mejor posición y no ha tenido problemas; ahora,
tenemos que pensar en reconstruir el primer puente porque
es importante para que los estudiantes puedan asistir
a la escuela y no arriesguen la vida durante el invierno.
Tendremos
que evaluar cómo la tormenta ha afectado las cosechas,
creemos que los efectos no son tan desastrosos porque
la mayoría de campesinos apenas habían sembrado
o todavía no habían empezado; si las lluvias
no continúan exageradamente, será beneficioso
porque la tierra ha quedado suficientemente húmeda.
También,
sabemos que las comunidades del Bajo Lempa, en la zona
de la costa, están inundadas no sólo por
los efectos de la tormenta sino, también, por las
descargas de agua de la represa hidroeléctrica
que, sobre el río Lempa, está en la parte
alta.
Esperamos
mantenerles informados. Agradecemos sus mensajes de solidaridad,
su preocupación por nosotros y sus oraciones.
San
Salvador, 31 de Mayo de 2010
SECRETARIA
INTERNACIONAL DEL SICSAL
Armando Márquez Ochoa
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