Nuevas - 14 febrero 2006


 

 

EL - SALVADOR - COMUNIDADES DE BASE
Celebran 37 años de las Comunidades Eclesiales de Base

Las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) celebraron ayer 37 años de existencia, en un ambiente lleno de optimismo por la memoria de los mártires, el resurgimiento de la iglesia de los pobres y el ascenso de gobiernos dispuestos a transformar la realidad en favor de los excluidos. "Debemos pedirle perdón a Dios por todas las veces que nos hemos decepcionado, porque tenemos muchas cosas que celebrar: tanta dignidad conseguida en 37 años de caminar no es poca cosa", manifestó el padre Pedro Declercq. Las comunidades cristianas de base surgieron con el impulso de la Teología de la Liberación, planteada por los obispos latinoamericanos en la reunión de Medellín, Colombia, en 1968. "Las Comunidades Eclesiales de Base comenzaron al mismo tiempo en Brasil, Centroamérica, México y el resto de países de América Latina, con la intención de retomar la vivencia evangélica de la iglesia primitiva, para reconstruir la Iglesia de los oprimidos", sostuvo Declercq. "La reforma realizada en América Latina fue motivada por el Concilio Vaticano II promovido por el Papa Juan XXIII", recuerda este sacerdote de origen belga, quien llegó a la colonia Zacamil, en 1968, para organizar el trabajo eclesial de base. "Hace 37 años, iniciábamos, con el obispo Luis Chávez y González, la primera de las comunidades de base, que más tarde recibieron todo el apoyo de Monseñor Romero, quien nos encargó: "Hagan florecer por todas partes a las Comunidades Eclesiales de Base", expresó Declercq. "Tanta dignidad, tanta solidaridad y tanta vivencia cristiana de la realidad no habría sido posible sin la labor de los sacerdotes, religiosas y laicos, especialmente de los mártires, cuyo testimonio y memoria ahora nos están fortaleciendo", dijo. "Trabajo como el de la Diócesis de Chalatenango, que se ha posicionado en contra de la explotación minera y la construcción de represas, es el ejemplo más claro de que la iglesia de los pobres está cobrando fuerza de nuevo", consideró Declercq. A la celebración de ayer, en la cripta de catedral Metropolitana, asistieron comunidades cristianas del Bajo Lempa, Chalatenango, San Antonio Abad, Mejicanos, Zacamil y San Ramón, el lugar donde se organizó la primera comunidad cristiana de base en 1969. En su homilía, el padre Declercq hizo referencia a la realidad actual del mundo y destacó las horizontes esperanzadores que se vislumbran en América Latina: "La racionalidad de que la víctima es el culpable, hace a los poderosos atacar y oprimir a los débiles", señaló. "Resulta que un primer ministro le advirtió al presidente de Venezuela que haga, justamente, lo que él no hace", criticó, refiriéndose al llamado del premier británico Tony Blair al mandatario venezolano Hugo Chávez a respetar a la comunidad internacional. "Pero también vemos cosas que nos alientan, como lo es la llegada del primer presidente indígena a Bolivia, después de más de 500 años de opresión contra los pueblos originarios de América", resaltó Declercq, quien fue constantemente ovacionado ayer, por las comunidades cristianas de base. (COLATINO/Herrera)

 


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