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EL SALVADOR - LIMPIEZA SOCIAL
De la limpieza social al sicariato
Seguramente, por lo angustiante que le resultará
a la ciudadanía honrada y trabajadora, el auge delincuencial,
sobre todo de las pandillas, ve con algo de tolerancia la existencia
de grupos de exterminio o de limpieza social.
No obstante, la existencia de esos grupos, lejos
de resolver el problema lo incrementa. Por un lado, porque se corrompen
las instituciones destinadas a procurar seguridad y justicia, como
la Policía Nacional Civil. Y, por el otro, porque, esos grupos
que comienzan "limpiando a la sociedad de antisociales"
se convierten en piezas determinantes en el "sicariato".
Ejemplos de lo anterior abundan. Hace, más
o menos una década, apareció la agrupación
clandestina "Sombra Negra", en la zona oriental del país.
En un principio, atacó de muerte a reconocidos pandilleros,
supuestamente vinculados al crimen. Posteriormente, amenazó
a jueces y hasta políticos.
Hace varios meses, en el presente año, apareció
otro grupo de limpieza social, con las mismas características
de la Sombra Negra, y más recientemente, un jefe medio de
la policía ha sido capturado, junto a otros agentes, acusados
de asesinato y de ser miembros de una agrupación ilegal de
limpieza social. A los agentes se les atribuye también la
responsabilidad de varios asesinatos por encargo.
Obviamente, de la existencia de esos grupos
o sicarios, dentro o fuera de las instituciones, como la policía,
es responsabilidad del Estado, porque, no está ejerciendo
eficientemente su rol, de ahí que es obligación de
la ciudadanía demandar al gobierno para que cumpla su rol,
para que cumpla con la Constitución. (COLATINO/Editoriale)
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